Consejos para la manija en el BDSM
Cuerdaestrello -Empezar una práctica o una relación implica mucha emoción: cosas con las que fantaseamos por años de pronto se hacen realidad, o una nueva sensación nos llama la atención lo suficiente como para dejarnos maquinando por semanas. Por esto quería dejar un breve texto con ideas, cosas para pensar y tips de cómo afrontarlo.
Traigan puertas que manijas sobran
¿Acabás de empezar a descubrir el mundo del BDSM? ¿Tuviste alguna que otra sesión interesante o novedosa y ahora es todo en lo que podés pensar? ¿Pasás tu día fantaseando con posibilidades, buscás nuevas personas para seguir jugando, estás considerando armar una mazmorra en tu casa y te bajaste FetLife, y sesionás con cada vez más prácticas que no conocés, una atrás de la otra y después te sentís…rare, ansiose o triste? ¡Tal vez quedaste enganchade en la manija de sumi o de Dom! (si querés leer más info sobre esto, se suele usar la expresión en inglés “sub/dom frenzy”)
Esto puede pasarnos no solo cuando entramos a la comunidad, sino también cuando encontramos una práctica en particular, volvemos a sesionar después de mucho tiempo o cuando conocemos a una persona nueva. La manija se arma en general frente a algo novedoso y suele sentirse como querer más todo el tiempo, sin parar.
Empezar a explorar una práctica o una relación nos implica un momento de mucha emoción: aquellas cosas con las que fantaseamos por años de pronto se hacen realidad, o una nueva sensación nos llama la atención lo suficiente como para dejarnos maquinando por semanas. Pueden jugarse dinámicas de poder, salir del closet fetichista para une misme, encontrarse con una comunidad que comparte deseos que pensamos que eramos les úniques que teníamos, descubrir mundos y palabras para cosas que nos imaginamos o no podíamos siquiera animarnos a imaginar. A veces eso nos conflictúa (y sobre eso debería escribir otro texto), pero también puede ser tan emocionante que queremos hacerlo todo ya, y eso incrementa el riesgo de las prácticas que hacemos.
Es por esto que quería dejar un breve texto con ideas, cosas para pensar y tips de cómo afrontarlo.
1) Dale a tu cuerpo y mente tiempo para procesar lo que está procesando
Pensamos mucho en los riesgos del BDSM en términos mecánicos y físicos (y eso es importante) pero no contemplamos cómo muchos de los riesgos vienen de nuestras decisiones e impactan también nuestra emocionalidad. Sesionar una vez después de la otra sin pausas para bajar y procesar lo que experimentamos hace más difícil tener espacio para atender nuestro autoconsentimiento, que es una forma de nombrar la acción de acordar primero con nosotres mismes que queremos realizar una práctica antes de proponerla o aceptar hacerla. El autoconsentimiento es un paso radical que nos devuelve agencia y nos hace pensar en nuestro deseo y decisiones antes de encontrarnos con el deseo y las decisiones de une otre.
En mi experiencia (compartida por muches amigues/amantes/compañeres con quienes hablo cotidianamente) es difícil entender nuestro autoconsentimiento y los riesgos que estamos tomando si no frenamos y miramos cómo se siente nuestro cuerpo y nuestra mente frente a una idea. Mi recomendación es tomarnos un momento antes de decir que sí a algo; antes de saltar de la cama a la sesión esperar un segundo para considerar: ¿cómo se siente mi cuerpo ante la idea? ¿Me tensa, me emociona, me calienta, me asusta un poco? Si me da un poco de miedo ¿se siente emocionante? ¿Me siento presionade a hacerlo ya sea por mí o por otres?
Tengamos en cuenta que existe el drop o bajón a veces después de sesionar, que es un momento en el que nos podemos sentir ansioses, tristes, incómodes con nuestro cuerpo, por lo que puede ser importante darnos tiempo y espacio para bajar tranquiles. Recomiendo chequear la guía de drops de Kinky Vibe.
2) Encontrá a otres como vos ya sea online o en persona
Tener amigues o por lo menos conocides, ya sea en persona o de forma virtual, que también formen parte de la comunidad y con quienes no estemos necesariamente jugando es una gran idea. Nos permite conversar y darle lugar a nuestra curiosidad desde afuera del intercambio kinky/erótico/de poder, y a la vez nos da espacio donde charlar si hay cosas que no nos cierran o nos generan inseguridad de lo que está pasando. También pueden escucharnos y acompañarnos compartiendo experiencias suyas o informacion.
3) Investigá los riesgos de las cosas que querés hacer y nos los subestimes (hay cosas más riesgosas de lo que parecen)
Los riesgos de nuestras prácticas no son siempre tan claros ni están siempre tan estudiados como lo están los de otras prácticas que son socialmente más aceptadas. Esto no quiere decir que no exista información o que no sea posible encontrarla: en muchos casos, en internet es posible encontrar guías que remitan a los riesgos (si bien es más común que aparezcan en inglés). Tengamos en cuenta que muchas veces están construidas sobre experiencias de grupos pequeños de personas y sus/nuestras propias suposiciones, o son nociones de riesgo que trasladamos a nuestras prácticas desde otras áreas y disciplinas que se hacen por fuera de contextos kinky/bdsmeros (por ejemplo, de prácticas médicas o del circo). En nuestras comunidades esta información circula, a veces con más notas al pie o aclaraciones a partir de preguntas que les hicimos a médiques amigues. En algunos casos también es posible tomar clases de prácticas, donde suelen delimitarse algunos límites/riesgos como algunas consideraciones técnicas de cómo realizar las prácticas.
Me parece importante marcar igualmente que dos prácticas que suelen subestimarse al principio son la asfixia consensuada (especialmente la autoasfixia) y las cuerdas o el shibari:
- En el primer caso, es importante saber que si bien hay riesgos que pueden disminuirse a través de ciertas formas específicas de hacerlo, hay un riesgo de muerte inherente a la práctica que aunque puede disminuir considerablemente, es imposible eliminar del todo.
- En cuanto al shibari, la práctica requiere mucho conocimiento técnico que debe ser aprendido con supervisión y cuidado en gran parte para minimizar riesgos de daño nervioso en las extremidades de quien es atade.
4) Va a haber tiempo para todo
Aunque parezca que no, el BDSM va a estar ahí para vos en el futuro también. Es una comunidad y una serie de prácticas que podés hacer en casi cualquier momento vital (aunque de distinas formas), por lo que no hace falta que experimentes todo ya.
5) El BDSM no es una competencia para ver quién es más hardcore
Si entraste en espacios grupales, o estás sesionando con personas que tienen mucha más experiencia puede que sientas que tus kinks o deseos son ”demasiado vainilla” y que deberías hacer cosas más intensas que ves hacer a otres.
Esto no es así: Todes podemos ir eligiendo y entrando en las prácticas que nos gustan
Y en ¡AUCH! abogamos por un nivel de experiencia lo más amplio posible del kink donde entremos todes.
Más allá de eso, si alguien nos insiste en que probemos cosas para las que no nos sentimos listes, deseoses o segures porque si no somos ”aburrides”, mejor intentar tener una conversación muy seria con esa persona, ya que eso puede volverse fácilmente coercitivo. Inclusive si nos dan curiosidad prácticas con más riesgo, recomiendo empezar despacio y exploratoriamente, ya que creo que tiende a reducir el riesgo de que algo salga mal (porque muches no lo hicimos, y por momentos la pasamos mal).
6) Fantaseá
Si estás muy muy manija y no querés largar ese espacio mental de fantasía y deseo, ¡recomiendo mucho escribir, dibujar, o masturbarse! Todas estas opciones nos van a permitir ir vislumbrando para dónde queremos explorar en el juego, pero nos permiten también hacelo con nosotres mismes y en un entorno sobre el que tenemos más control. Es un paso muy lindo y también es útil para negociar y tener conversaciones sobre qué nos gusta o cómo nos gustaría una determinada práctica, y separa a nuestro cuerpo del de otres.
7) Laboratorios
Dejo para el final mi favorita de estas opciones y la más práctica. La idea de realizar “laboratorios” con prácticas que no conozcamos (parcial o totalmente), en los cuales probemos la práctica sin sumarle carga erótica o un marco de sesión, sino enfocándonos en cómo se siente lo que estamos haciendo. Lo ideal es que la parte que recibe las prácticas se mantenga presente y pueda responder sobre cómo se va sintiendo, y que la partes que las realiza pueda prestar atención a las reacciones y preguntar, así como tener mucho cuidado. Está bueno definir previamente qué queremos saber sobre esa práctica y qué nos gustaría probar a ambas partes, así como límites o riesgos que asumimos, tal como haríamos en una sesión.
Cierre
Espero que esta guía te haya dado algunas ideas de cómo seguir explorando de forma un poco más cuidadosa, y también sepamos que es un estado muy lindo y que cada une decide cuánto riesgo está dispueste a asumir y no tenemos por qué seguir todo esto a rajatabla.
¡Te deseo felices (o sufrientes) exploraciones!
Epílogo - Jugar con alguien que está muy manija
Otro problema que he escuchado muchas veces es personas que reconocen queestán jugando con alguien que está re manija cuando elles no lo están y no saben cómo gestionar éticamente esa situación, te dejo algunas ideas:
- Tengamos en cuenta la diferencia de poder que se construye en que alguien esté re manija y nosotres no.
- Tengamos en cuenta que es más posible que la persona pase sobre sus propios límites o no tenga herramientas disponibles para auto-monitorearse (chequear cómo está durante la sesión).
- Intentemos mantenernos más atentes en el durante y evitemos realizar prácticas que no hayamos discutido previamente.
- Sostengamos también nuestros propios límites y recordemos que podemos decidir frenar algo sin dar ninguna explicación si no nos sentimos segures con lo que está pasando.
- Hablemos sobre los riesgos de las prácticas que hacemos antes de hacerlas. Es importante recordar que no todes tenemos el mismo nivel de conocimiento, y aunque no es nuestra obligación enseñar, sí es importante entender que tenemos menos capacidad de consentir si no entendemos a qué estamos consintiendo.
- Evitemos posicionarnos en un lugar paternalista/de la totalidad del saber. Tengamos en cuenta que si somos la única persona kinky que alguien conoce, estamos en un lugar de mucho poder y las cosas que digamos pueden ser tomadas como una verdad total. En lo posible, invitemos a la otra persona a la comunidad, pasemosle recursos, mostremoselo de dónde sacamos la información que le estamos pasando y planteémonos como una persona falible.
- Explicitemos cómo se siente un drop, mencionemos que es una posibilidad y consideremos cuál es nuestra capacidad para realizar cuidados posteriores tanto inmediatamente después como al día siguiente.
Créditos
- Escrito por @Cuerdaestrello
- Editado por @DemonWeb y @Gorro_Rojo
Licencia
Consejos para la manija en el BDSM
by
Memi
is licensed under
CC BY-SA 4.0
